A partir de una entrevista en la televisión pública griega (2010). Versión abreviada — relato completo en alfred-tomatis.fr.


Psicóloga formada en Grecia, América y Francia, Toni Maha Evangelopoulos buscaba comprender a esos niños a los que se llama «distraídos» en la escuela pero que están perfectamente concentrados a solas. En 1985, su hija le habla de «un profesor francés que se ocupa del oído y de la comunicación humana». Escriben a Alfred Tomatis, que las recibe en París.

«Creía que era algo mágico. Y dije: esto quiero aprenderlo, cueste el tiempo que cueste.»

De ese encuentro nace una relación de toda una vida:

«No fue una relación profesional, sino al final una relación de padre a hija — de padre sonoro a hija sonora.»

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